El correo electrónico continúa siendo una de las principales herramientas comunicativas dentro y fuera del mundo empresarial aunque muchos se empeñen en pronosticar su muerte. Los emails activados en respuesta a las acciones de los individuos suscritos, son habituales pero lo cierto es que representan menos del 5% del volumen total, de acuerdo a los datos del último estudio realizado por Epsilon. Algo llamativo si tenemos en cuenta su eficacia.

Durante el primer trimestre del presente año, fecha en la que se centra el informe, la tasa de apertura de este mencionado tipo de correos ha sido del 53% en comparación con los correos conocidos como business-as-usual (BAU), cuya tasa de apertura se situó en el 30%.

Los “marketeros” son conscientes de su eficacia y el volumen de estos emails activados se ha situado en el 25% durante el primer trimestre de 2015. La mayor tasa de apertura de este tipo de mensajes se produce cuando se trata de servicios financieros (69%), información sobre empresas de retail (62%) y relacionados con la industria farmacéutica (62%). Una oportunidad de oro para sus estrategias de email marketing.

la_arroba_ampliacion

Si atendemos a las tasas de clic, las más elevadas, situadas entre el 12% y el 14%, las encontramos en aquellos emails relacionados con productos de bienes de consumo, ropa y medios.

El correo electrónico sigue siendo un método muy eficaz para atraer a los consumidores. Ahora los “marketeros” tienen la tarea de desarrollar un enfoque de contenido de calidad en lugar de centrarse en canalizar primero ya que, el proceso de compra, se ha vuelto más complejo”, explica Judy Loschen, vicepresidente de análisis digitales de Epsilon. “Es importante desarrollar una forma integral sobre las experiencias que inspiran a los consumidores a actuar”.

En general, la tasa de apertura durante el primer trimestre de este año se ha situado en el 32% mientras que la de clic se encuentra en el 4%. Porcentaje que ha ido disminuyendo paulatinamente desde que en el primer trimestre de 2013 el 5,1%.

Un artículo publicado en Marketing Directo