Todos tenemos esas tareas pequeñas que siempre postergamos pero, que sin embargo, son necesarias para nuestro desempeño. Es el caso de limpiar la bandeja de entrada de emails, hacer las presentaciones que tienes comprometidas pero nunca encuentra tiempo para hacerlas, etc.

Si no puedes delegar, porque no hay nadie en quien puedas hacerlo, o no puedes descartar este tipo de tareas, es el momento de que te plantees como afrontarlas de manera eficiente.

Cómo afrontar las pequeñas tareas de manera eficiente

  • Crea lotes de tareas poco importantes

Estas tareas destacan porque suelen ser tareas que nos aburren, por eso, hacerlas todas a las vez, crea una sensación de impulso. Puedes ir a un café y comprometerte que no te irás a casa hasta que hayas realizado todas las tareas. O bien, reúnete con algunos colegas para trabajar juntos en esa lista de tareas aburridas.

  • Estrategia de goteo

Identifica pequeños bloques de tiempo en tu agenda, como huecos de 15 minutos entre llamadas telefónicas, y úsalos para realizar tareas de bajo valor. Puedes encontrar estos huecos por casualidad o programarlos deliberadamente en una media hora de trabajo pesado todos los días, tal vez al final de la jornada de trabajo, cuando tiene menos energía para las tareas más importantes.

Lo importante es poder establecer una rutina que nos permita que estas tareas menos relevantes, no acaben por resultar un problema para nuestro desempeño.

Vía: Pymes y Autónomos