La gran mayoría de las empresas se caracterizan por contar con asentados modelos organizacionales que marcan de forma clara las funciones y competencias de cada uno de sus empleados. Con la llegada de la revolución digital en la que nos encontramos inmersos las compañías se han visto obligadas a comenzar a adaptarse a los nuevos modelos comunicativos y tecnologías para poder ofrecer la mejor de las experiencias y respuestas a sus clientes.

Nos encontramos en un punto en el que nunca antes había sido tan importante detenernos y pararnos a pensar qué cambios debemos aplicar. Los continuos y rápidos avances tecnológicos así como las variaciones de los comportamientos de los consumidores ofrecen una gran cantidad de datos que, sí somos avispados, podemos transformar en una información bastante valiosa.

Pero no podemos triunfar sin que antes los líderes empresariales reconozcan, con la mano en el corazón, dos cosas: digital se posiciona como la estrategia clave del éxito y hay que cambiar los patrones de las compañías que trabajan con él sólo como un canal en vez de como todo un ecosistema.

Partiendo de esta base encontramos una serie de barreras que impiden a día de hoy que el digital explote todo su potencial. Hablamos por ejemplo del hecho de que a pesar de los cambios que se están produciendo, muchas empresas siguen viéndose frenadas por sus formas de actuar tradicionales haciendo presupuestos aún con una mente anticuada.

Como puede ver aún queda mucho por hacer para que las compañías valoren el digital como se merece y por eso queremos que eche un vistazo a una serie de pautas que ofrecidas en Adweek que pueden ayudar a que las empresas rompan de una vez por todas esas limitaciones y se decidan a apostar realmente por el futuro.

1. Aclare sus objetivos

Al igual que sucede con la planificación de cualquier tipo de negocio, lo primero que tiene que hacer es dejar claros sus objetivos así como el lugar en el que la empresa quiere estar para poder actuar en consecuencia.

Vemos por ejemplo que Procter & Gamble querían aumentar la lealtad de sus consumidores sin tener que reestructurar la organización. Esto les ha llevado al desarrollo de una estrategia apostando por el cuidado del medio ambiente que ha reportado excelentes resultados.

Esto ha sido posible tan sólo desarrollando prácticas internas con la vista puesta en hacer que el pensamiento cultural de la compañía se moviese en un entorno mucho más digital y llegar así a donde se encuentran los consumidores. Elemento que se extendió a los sistemas más arraigados como la planificación de la comunicación o los presupuestos.

2. Talento

Encontrar el talento adecuado puede marcar la diferencia en nuestro proceso de transformación digital. No tiene nada que ver con la edad o la experiencia sino que hablamos de un enfoque más cercano al que recurren empresas comoGoogle o Facebook que apuestan por las aptitudes.

3. Asegúrese de que cuenta con apoyo

Que el proceso de cambio hacia el entorno digital resulte exitoso depende de que algunos de los altos mandos de la compañía respalden el mismo y consiganinspirar a los demás. Un ejemplo es el de General Electric que dos veces al año realiza reuniones para conocer los “avances en imaginación” de sus altos ejecutivos y crear unas pautas con las que animar al resto del equipo.

4. Capacidades

Es muy importante que revise concienzudamente las fortalezas y debilidades de su cultura empresarial así como las capacidades de la organización. Esto le ayudará a identificar sus puntos fuertes para trabajar y avanzar sobre los mismos.

La clave del éxito reside en mirar más allá de la complejidad de la tecnología digital. Hay que tener una visión 360º en la que no existe una fórmula mágica sino que cada empresa tiene que ser capaz de encontrar su propio camino para triunfar en la era digital.

Un artículo publicado en Marketing Directo