Dedicar tiempo a las redes sociales es algo que las PYMES están empezando a plantearse. El coste de abrir perfiles en las redes más populares, como Facebook, Twitter o Linkedin es cero, mientras que los beneficios son muchos.

De hecho, un reciente estudio de Linkedin titulado “Priming the Economic Engine” muestra que el 81% de este tipo de empresas ya utiliza la red como parte de su estrategia de marketing. Internet y las redes sociales hacen que cualquier pequeña empresa, con muy pocos recursos, pueda acercarse a sus públicos con la misma calidad de servicio y en las mismas condiciones que cualquier gran multinacional que invierte cada año millones de euros en publicidad.

Si tienes esto claro y dentro de tu estrategia de marketing has incluido la creación de un blog y/o acciones en redes sociales, considerarás que tu PYME necesita ya un plan de contenidos, ¿verdad?

¿Para qué sirve un plan de contenidos?

Básicamente, lo que hace el plan de contenidos es definir el paso a paso de tu estrategia en relación con la difusión de información. Esto te permite mantener un rumbo claro, evitar mensajes contradictorios en distintas redes que podrían desorientar a tus públicos y de esta forma mantenerte firme en tu objetivo.

Un plan de contenidos es como la agenda editorial de un periódico. En él se decide qué vas a publicar, en qué canal, para qué público y cuándo. Con un plan de contenidos diriges mejor los mensajes, de manera que convences mejor.

Tener el control sobre tus mensajes es clave, porque de esta forma puedes ir conduciendo a tus visitantes hacia el lugar que te interesa, la decisión de compra.

nachdenkliche Frau mit Zeitschrift

¿Cómo se hace un plan de contenidos?

Para elaborar un plan de contenidos necesitas, en primer lugar, definir cuál es tu objetivo. A través del contenido puedes conseguir muchas cosas, tendrás que decidir cuál de todas ellas es la que te interesa. Desde aumentar el tráfico de tu blog hasta fidelizar a tus clientes actuales, todas las acciones que establezcas en ese plan tendrán que dirigirse al objetivo.

Intenta materializar tus objetivos en algo cuantitativo. Es decir, no te quedes en “aumentar el tráfico de mi blog”, concrétalo como “aumentar el tráfico de mi blog un 15%”. De esta manera te resultará mucho más fácil diseñar indicadores y medir tu tendencia y tu evolución para confirmar si las acciones que has planificado están dando resultado.

Conoce bien a tu público, para poder establecer un tono correcto en tus mensajes. ¿Quiénes son?¿qué les motiva?¿qué les frena? Una vez que ya sabes a quién te diriges y con qué objetivo, ya puedes establecer tu estrategia de contenidos.

En ella tendrás que incluir el formato, la periodicidad y las temáticas sobre las que tratarás. Además, tendrás que decidir qué redes sociales te interesan, en función de dónde se encuentra tu público objetivo. Una vez que tienes todo esto, ya puedes pasar a la ejecución. Elabora un calendario y respétalo, al mismo tiempo que lo pones en cuestión. Cuando vayas midiendo los resultados de los primeros contenidos que publiques, verás qué contenido funciona mejor en qué canal, y así podrás ir ajustándolo mejor poco a poco.

Se trata de una tarea que lleva tiempo, pero a la larga proporciona buenos resultados. Tener un plan de contenidos le ahorrará a tu PYME inversión en publicidad y mejorará su reputación y sus posibilidades de conseguir clientes.

Un artículo escrito por Anna Isan