Como la vida misma. Cuando hay confianza muchas cosas se dan por hecho. Si nos movemos en el ámbito de la pareja, decir ‘te quiero’ no es necesario porque el otro ya lo sabe. En las amistades no hace falta quedar porque ya se sabe que ‘somos grandes amigos de toda la vida’.

En la empresa. Quien tiene un cliente tiene un consumidor seguro, apostemos por los nuevos y ofrezcamos ventajas, descuentos, y un trato exquisito. ¿Al que llegó primero? Le informamos de las novedades. Mal camino si pretendemos fidelizar o crear un vínculo con esas personas que sí compran nuestros productos y servicios desde el principio.

¿Ya no me quieres?

Durante un tiempo trabajé como comercial para una entidad bancaria. Recuerdo que había personas que con el ceño fruncido se acercaban para expresar con orgullo que ya eran clientes a la vez que preguntaban: ¿Para mí no hay ventajas?

Tenían toda la razón. Cuando llega alguien nuevo a la familia sin querer o por falta de conocimiento se desplaza al que llegó primero y ha sido fiel en muchos sentidos.

La pyme sabe que mimar al cliente es su mantra.

El club de los clientes primerizos

Cuando nos suscribimos a esa lista mágica que nos muestra el comercio en el que compramos siempre queremos sentirnos especiales. ¿Comprar? Lo haremos porque nos gusta el producto, el precio y el trato tanto online como en la tienda física.

Ideas para cuidar al cliente que llegó primero:**

1.Promociones exclusivas y especiales, como ser los primeros en poder adquirir nuevos productos que lance la pyme.

2.Detalles personalizados en fechas especiales como el día de su cumpleaños pero huyendo de la promoción.

3.Formación e información sobre cómo hacer uso de los productos y cuál es su proceso de elaboración.

4.Ofrecer actividades junto a otros miembros del club. Por ejemplo: regalar una sesión de automaquillaje, participar en una actividad deportiva si la pyme está orientada al deporte.

Partir de una buena base de datos

Antes de lanzar estas iniciativas, es importante que la pyme disponga de una buena base de datos de sus clientes, lo que le permitirá conocer tanto sus características personales -género, edad o lugar de residencia- como sus hábitos de compra.

Con estos datos podrá identificar a aquellos que le interesa que formen parte del club. Aunque el objetivo principal sean los que tienen mayor frecuencia de consumo, también se pueden establecer otras prioridades, por ejemplo el grupo de edad o el poder adquisitivo. Pero el fin siempre será el mismo: que se sientan especiales demostrando que a la pyme le importan sus clientes.

Un artículo escrito por Joana Sanchez