Google ya señaló en ocasiones anteriores que la existencia de un sistema de suscripción para YouTube era una posibilidad. La compañía barajaba ya la idea de ofrecer un sistema de pago a los consumidores, que así podrían acceder a todos los vídeos que hay en la red de vídeos de la compañía sin tener que ver ni un solo anuncio mientras lo hacen. YouTube se convertiría así en una herramienta con dos modelos de acceso, uno freemium, en el que los consumidores no pagan por los contenidos pero tienen que ver anuncios, y otro premium, en el que una cuota elimina la publicidad.

De este modo, YouTube se sumaría a las compañías que están luchando para hacerse con el mercado de los contenidos bajo demanda y de monetizarlo de forma directa. Firmas como Netflix o Amazon ya ofrecen contenidos bajo pago que los consumidores pueden ver sin anuncios.

El lanzamiento de la idea podría ser inminente. La aparición de un mensaje asociado a un misterioso servicio, YouTube Red, en la app de YouTube para Android hizo que los medios estadounidenses se lanzasen a la especulación y que pusiesen en la inminente llegada del servicio de suscripción la explicación a la existencia de este mensaje.

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A esto se suma el hecho de que los youtubers han empezado a recibir envíos de correo electrónico en los que se les pide que actualicen las condiciones de su relación con Google a la hora de monetizar contenidos a través de las herramientas publicitarias de YouTube, ya que ahora tendrán que aceptar una nueva actualización de servicio. Lo tendrán que hacer además antes del 22 de octubre, lo que lleva a pensar que la fecha del lanzamiento de este nuevo producto estará en esa fecha concreta.

Y dado que para las marcas YouTube se ha convertido en un elemento incuestionable para llegar al público y que los anuncios que acompañan a los vídeos en una especie de nuevo escenario soñado en el que todas quieren participar para intentar conectar con la audiencia, la decisión de la compañía podría tener muchas más implicaciones que simplemente la irrupción de un nuevo modelo de negocio para el portal de vídeo. ¿Cambiará esta decisión de Google el modus operandi de las empresas en YouTube?

Product placement, ¿la solución?

Antes de entrar en pánico y pensar que una vez que se eliminan los anuncios los productos de la compañía van a desaparecer de la red de vídeos, hay que tener en cuenta muchas más variables. La primera es que el servicio será de pago y que se mantendrá al mismo tiempo una opción freemium. Para empezar, habría que preguntarse si los contenidos de YouTube tendrán el suficiente tirón como para hacer que los consumidores abran la cartera y paguen por poder visionarlos. Para continuar, se debería recordar que cuando existe una opción freemium es muy difícil convencer a ciertos consumidores a que se pasen a la opción de pago.

Y, en segundo lugar, las opciones de las marcas no se acabarán en el momento en el que Google abra la suscripción y elimine la publicidad. Para muchas marcas, YouTube no es solo una plataforma a la que llegar al consumidor a través de los anuncios. Muchas compañías lo han convertido en el epicentro de su estrategia de marketing de contenidos y han logrado así posicionarse de forma directa ofreciendo la información que los consumidores buscan. Esos vídeos seguirán estando ahí y lo harán además de una forma mucho más amistosa para el consumidor, ya que no estarán rodeados de anuncios (anuncios, por otra parte, que la marca no puede controlar).

Además, existen más maneras de hacer publicidad. Las marcas tendrán que retomar aquella estrategia que llenaba los programas de televisión de sus productos y no pasar por las herramientas publicitarias de Google para ser incluidos en los vídeos sino dirigirse directamente a los creadores. Las marcas tendrán que hacer product placement en vídeos de YouTube.

Las compañías deberán encontrar los productores de contenidos más afines a sus productos y a sus marcas y negociar con ellos la inclusión de sus productos en sus producciones. Puede, por ejemplo, que la marca de cosmética de turno no pueda mostrar su última innovación para tener las pestañas infinitas antes del vídeo de la videobloguera de moda, pero sí podrá negociar con ella para que la máscara de pestañas que emplea en su tutorial sea la suya.

Las marcas ya lo estaban haciendo en parte pero ahora que los anuncios van a desaparecer tendrán que hacerlo de forma aún más militante. Llegar al consumidor se convertirá en algo mucho más complicado y en algo que tendrá que ser una parte más natural del contenido.

Un artículo publicado en Puro Marketing