5 claves que debes saber antes de pedir un aumento de sueldo

Probablemente conozcas a mucha gente que cree firmemente merecer un aumento de sueldo, o incluso puede que a ti mismo también te suceda. Razones puede haber muchas: demasiado tiempo cobrando el mismo dinero, falta de compensación por parte de la empresa, compañeros cuya labor es más sencilla y cobran más…

Sin embargo, cuando se trata de hablarlo directamente con la empresa o con tu jefe, la cosa ya no resulta tan fácil. Pedir un aumento de sueldo, de hecho, no es una decisión que se deba tomar sin reflexionar primero, y hay muchos elementos que merece la pena planificar con antelación. Aquí te contamos 5 claves que debes tener muy presentes antes de hacerlo.

Elige el momento adecuado

Existen momentos en los que muy posiblemente tu empresa tenga más predisposición a la hora de concederte un aumento de sueldo que otros. Por ejemplo, cuando estén cuadrando el presupuesto o encarando una nueva campaña. Por ejemplo, septiembre, después del verano, acostumbra a ser un buen momento para hacerlo, ya que suelen fijarse muchos objetivos.

Además, valora también cuándo reunirte con tu jefe: busca siempre que cuando te veas con él no esté especialmente estresado o agobiado por cualquier motivo. O dicho de otra forma: presta atención a su agenda.

Para pedir un aumento de sueldo, mejor cara a cara

A veces no es fácil sentarte delante de alguien y decirle que mereces cobrar más por tu trabajo. No obstante, si quieres tener éxito es sin duda la mejor opción. Así podrás hablar y debatir teniendo en cuenta las reacciones de la otra persona en el momento.

Además, aunque hoy en día muchas cosas se lleven a cabo a través del correo electrónico, aplicaciones internas o incluso mediante WhatsApp, este tipo de asuntos es aconsejable realizarlos cara a cara, o de lo contrario pueden quedar demasiado raros. Eso sí, pide con antelación una reunión, así seguramente no pilles a tu jefe totalmente “en frío”.

Prepárate para una negociación

Si lo miras con cierta perspectiva, está claro que pedir un aumento de sueldo no deja de ser una especie de negociación, en muchos sentidos. Es decir, ten claro cuáles son tus objetivos, sobre todo mínimos, pero parte siempre de argumentos razonables para basar en ellos tus peticiones.

Además, aunque está bien que justifiques tu solicitud recordando lo que aportas a la empresa o a través de las reflexiones que consideres convenientes, no te vayas demasiado por las ramas: cuanto más claro seas en tu demanda, más posibilidades de éxito tendrás.

Mejor que practiques

Antes de la reunión con tu jefe, practica lo que vas a decir y cómo lo vas a decir. Cuanto más ensayado lleves tu propuesta, más claro, conciso y específico serás en el momento de la verdad. Si es necesario, practica delante del espejo o con tu pareja, un amigo o alguien de confianza.

También es importante ser asertivo pero educado, y estar preparado para escuchar la respuesta de tu jefe, aunque manteniéndote firme.

Mentalízate para aceptar un “no” por respuesta

Por muy claras que tú tengas cómo deberían de ser las cosas, puede suceder que la empresa o tu jefe no las vean igual. De hecho, suele ser así con frecuencia. En este sentido, es importante que tu exposición no suene a “ultimátum”, y que recuerdes que puedes encontrarte con una negativa, a pesar de todo. 

Ser flexible también puede ser interesante: un aumento de sueldo se asocia al dinero, es lógico, pero también puede incluir otras ventajas, como mayor flexibilidad horaria, una menor carga de trabajo, etcétera.

Todas estas claves no van a garantizas que vayas a tener éxito sí o sí al pedir un aumento de sueldo, pero probablemente te ayuden a contemplar mejor una situación que, ya de por sí, no suele ser fácil.

Enrique Luque de Gregorio

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