Lola López y el regreso a los colores naturales
En esta ocasión, la cofundadora de Tintoremus Lola López estaba al volante. Y a su lado, se encontraba nuestra compañera y redactora Isabel García Méndez.
Su proyecto nació en Santa Maria de las Lomas (Cáceres) donde tienen sus cultivos actualmente. Por aquel entonces, esas tierras –de tradición tabacalera– habían caído en desuso y decidieron darle una segunda vida con la plantación de persicaria tintorea o índigo japonés.
Según contó la cofundadora, vieron que el sector hablaba mucho de tejidos sostenibles (algodón orgánico), pero no sobre el uso de colores y tintes naturales. Por ello, decidieron iniciar una línea de negocio dentro de El Ganso hasta posicionarse y crear la sociedad que todos conocemos como Tintoremus.
Transformar la industria textil
La segunda pregunta de García hizo referencia a los objetivos que persigue la empresa.
La cofundadora respondió que buscaban reducir la contaminación que genera el sector textil mediante la sustitución de los tintes sintéticos. Asimismo, otro de los objetivos fue el de potenciar el empleo rural en España.
“Queríamos atacar el origen y volver a crear valor en el campo para que la gente que se ha criado gracias a la agricultura pueda continuar con ese legado”, enfatizó.
Una empresa que sigue creciendo
Sobre su rápida expansión, López confeso que dentro de la empresa se veía de una forma diferente. “Al final, hasta se te hace lento“, añadió.
No obstante, está de acuerdo con que han progresado mucho. “En un año ya contamos con colecciones de tinte natural, tenemos una tienda en la calle Almirante (Madrid), la web funciona y una cartera de clientes que les encanta el proyecto”, informó.
En su opinión, la clave del éxito se debe al equipo que han construido y la destreza para gestionarlo. “Tambien es muy importante la planificación y tener claro lo que queremos y hasta dónde queremos llegar”, concluyó.

