Los problemas de Elon Musk se acumulan y Tesla ya ha perdido 188.000 millones de dólares este año

No ha sido el mejor comienzo de año para Elon Musk.

La persona más rica del mundo se ha enfrentado a problemas en Tesla, SpaceX y X, que van desde el hundimiento de las acciones de Tesla en bolsa hasta el éxodo de anunciantes de X (antes Twitter).

A continuación puedes leer sobre algunas de las patatas calientes con las que Musk ha tenido que lidiar.

La caída de las acciones de Tesla

Después de un 2023 estelar, las acciones de Tesla han caído casi un 23% desde principios de año, ya que los inversores están preocupados por la frágil economía de China y una posible desaceleración de las ventas mundiales de vehículos eléctricos.

«Creo que el mercado está tratando de poner en precio las tasas de crecimiento para el próximo año y podría estar asumiendo que la desaceleración de las ventas de vehículos eléctricos se traducirá en la desaceleración de las ventas de Tesla», dijo el mes pasado Seth Goldstein, estratega de renta variable de Morningstar. «Como Tesla es una acción de tan alto crecimiento, incluso pequeñas revisiones a la baja pueden tener un gran impacto en su valoración».

Tesla también perdió su corona como mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo en favor de la china BYD. Las acciones de BYD también se han desplomado alrededor de un 12% este año, para ser justos.

Según los cálculos de Business Insider, la caída de las acciones de Tesla ha eliminado unos 188.000 millones de dólares de su capitalización bursátil este año. Las acciones cerraron a poco menos de 192 dólares, con lo que su capitalización ascendía a unos 600.000 millones de dólares al cierre de la sesión del pasado viernes.

Craig Irwin, analista de Roth MKM, considera que Tesla está «atrozmente sobrevalorada» y ha puesto un precio objetivo de 85 dólares a sus acción, que cerró la semana pasada en 191,97 dçpñares.

Vale la pena señalar que las acciones están más o menos donde estaban el año pasado por estas fechas. Y aunque el valor de Tesla se ha reducido a más de la mitad desde su máximo, las acciones han subido casi un 900% en los últimos cinco años.

Sin embargo, el desplome de 2024 ha puesto en peligro el lugar de Tesla en el grupo de los «Siete Magníficos» de los grandes valores tecnológicos. Ahora su capitalización bursátil es inferior a la de Berkshire Hathaway, de Warren Buffett, y a la del gigante farmacéutico Eli Lilly, así como al valor en bolsa de Microsoft, Apple, Nvidia, Alphabet, Amazon y Meta.

La riqueza de Musk está estrechamente ligada a su participación del 21% en Tesla, y su fortuna personal ha caído unos 21.000 millones de dólares este año como resultado de las dificultades bursátiles del fabricante de vehículos eléctricos, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg. Sin embargo, antes de que empieces a sentir lástima por Musk, sigue teniendo una fortuna valorada en 208.000 millones de dólares.

Los accionistas también han tenido que lidiar con una información del Wall Street Journal del mes pasado que decía que algunos ejecutivos y miembros de la junta estaban preocupados por el uso de Musk de sustancias como el LSD, la cocaína y la ketamina. Él ha negado esas afirmaciones.

Sentencia de Delaware

Para colmo de males, el mes pasado una jueza del estado de Delaware también falló en contra del paquete salarial de 55.000 millones que Elon Musk se iba a embolsar por su trabajo como responsable de Tesla.

La sentencia podría poner en peligro su título de persona más rica del mundo, dado que la mayor parte de su riqueza está vinculada a su participación en Tesla.

Desde que se conoció la sentencia, Musk ha criticado a Delaware como lugar para hacer negocios y ha prometido convocar una votación de los accionistas para trasladar la sede social del fabricante de vehículos eléctricos a Texas. Otra de sus empresas, SpaceX, ya ha solicitado trasladar su sede social allí.

Éxodo de anunciantes de X

Musk también ha tenido que lidiar con problemas de su propia creación en X, la red social antes conocida como Twitter que aparentemente ha estado en un estado interminable de crisis desde que tomó el control en octubre de 2022.

Los anunciantes han empezado a alejarse de la plataforma en respuesta a los comentarios de Musk, que se reafirmaron en comentarios ampliamente percibidos como antisemitas, y después, en noviembre, mandó a paseo (de una manera un poco más contundente) a sus principales anunciantes.

El gasto en publicidad cayó un 54% hasta los 1.890 millones de dólares en 2023, según datos de Insider Intelligence, lo que dejó a X sufriendo para vender espacios entre sus trending topics durante la pasada Super Bowl. Los anunciantes que quedan en X son a veces para aplicaciones de «desvestir» mediante inteligencia artificial y dudosos servicios de criptografía, tal y como ha publicado Business Insider.

En lo que parece un esfuerzo por despertar el interés de los anunciantes, Musk envió la semana pasada un post sobre X Ads a sus 173 millones de seguidores.

La gestora de activos Fidelity ha rebajado repetidamente el valor de su participación en X desde que Musk se hizo cargo de ella y ahora cree que la empresa vale un 71% menos que los 44.000 millones de dólares por los que la compró, según Axios. Sin embargo, el mes pasado aumentó la valoración de su participación en X en un 11%, según Axios.

Los problemas de Starlink

Por último, SpaceX, de Musk, se ha visto envuelta en una polémica sobre el supuesto uso por parte de Rusia de sus terminales de internet por satélite Starlink.

Ucrania ha afirmado en repetidas ocasiones que las tropas rusas están utilizando Starlink en su territorio. Musk negó en su día las acusaciones, pero Kiev dijo la pasada semana que está trabajando con SpaceX para desactivar el acceso de Rusia.

SpaceX también tuvo que retrasar un lanzamiento el martes de la semana pasada, aplazando de nuevo sus esfuerzos de alunizaje.

El jueves, la empresa de Houston Intuitive Machines se le adelantó cuando su módulo de aterrizaje sin tripulación Odysseus aterrizó con éxito en la superficie lunar, convirtiéndose en la primera nave espacial comercial en hacerlo.

Daniel Alonso Viña

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